sábado, agosto 18, 2012

¿ES POSIBLE LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA?... Luis Espinal


Fraternalmente Re-descubrimos esta carta escrita por Luis Espinal Camps, uno de los Fundadores Históricos de la APDHB y lo presentamos públicamente para que el Presidente del Estado Plurinacional y el Gobierno Plurinacional (Órgano Ejecutivo, Órgano Legislativo, Órgano Judicial, MAS-IPSP) intenten comprenderlo como CRITICA CONSTRUCTIVA.

La APDH de la ciudad de El Alto y la APDH de la Provincia Omasuyos, sienten que esta CARTA, refleja el actuar doloso de una persona o grupo de personas que ven enemigos de derecha a toda persona o grupo de personas que se atreven a cuestionar el PROCESO DE CAMBIO.

LUIS ESPINAL CAMPS
EDITORIALES
Libro Testigo de Nuestra América, Autor APDHB
¿ES POSIBLE LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA?
(Pág. 140-141)
Nuestro Seminario cree en la crítica constructiva. ¿Será una ingenuidad? No obstante, no parece que nuestras críticas constructivas logren siempre su objetivo, sino que solamente molestan.

La crítica constructiva es aquella que se dirige a los amigos. Si no fuesen amigos ¿para qué ofrecerles el servicio de una crítica constructiva?

Pero como la crítica suele doler, casi siempre se interpreta como crítica destructiva y malévola. Y entonces ¿vamos a perder un medio tan importante para no repetir errores u olvidos como es la crítica y la autocrítica?

Si los hombres de izquierda no criticamos las debilidades de la izquierda ¿quién corregirá nuestros defectos? ¿No vamos a esperar que la derecha nos dé una crítica constructiva y orientadora?

Pero, en realidad, si somos sinceros, veremos que con dificultad se aceptan las críticas. Si el que critica es de la derecha, su crítica obviamente “no vale”; si es de otro partido, no se le hace caso porque se trata de “celos” o “rivalidad”; y si es de una orientación independiente se habla de “deslealtad” o de “alinearse con la derecha”

¿Será posible que no encontremos un cauce para la crítica constructiva?
Al parecer, los años de represión y persecución nos han sensibilizado en exceso, y así toda crítica la sentimos como persecución. Pero deberíamos librarnos de los complejos de perseguidos.

La crítica constructiva va generalmente arropada en la pregunta; porque se habla al amigo, ni siquiera se atreve uno a afirmar, sino más bien preguntarle para que él mismo responda.La pregunta estimula el diálogo, y no se trata nunca de un fallo inapelable; porque la pregunta no afirma sino que simplemente cuestiona.

¿Podremos preguntar, podremos poner el dedo en la llaga? Pero, por favor, no nos consideremos enemigos cuando hacemos algunas críticas constructivas. ¿No es esto un presupuesto para una verdadera democracia?

Así como no rechazamos las críticas constructivas que se nos hacen; esperamos que las críticas constructivas que hacemos sean útiles, y no sirvan sólo para irritar a los amigos.
Toda crítica constructiva admite una respuesta y está llana a recibir una explicación.

Tampoco esta nota se dirige a nadie en concreto, sino a todos aquellos (y no son pocos) que se han sentido dolidos por nuestras críticas que querían ser constructivas.

La Paz, 18 agosto 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario